lunes, 27 de agosto de 2012

LOS 7 CIRCULOS DE LA LOCURA





LOS 7 CIRCULOS DE LA LOCURA
Por: L. R. C. S.



Capitulo 1: Mi vida

25 de Marzo del año 2050, la alarma sonaba a las 6:00 a. m. ese viernes, aun lo recuerdo como si fuera ayer, ese día desactive el despertador , me metí al baño, baje al comedor donde mi hermosa esposa me aguardaba con unos ricos huevos con jamón, una taza de café y un rico licuado de plátano, recuerdo haber mirado a mi esposa a los ojos y decirle claramente, te amo que rico es despertar a tu lado, ella me devolvió una sonrisa y me dijo prepárate recuerda que esta tarde iremos a visitar a tus padres, me quede algo pensativo hace mas de 12 años que no iba a mi tierra natal ,  quién soy se preguntaran pues bien era un tipo normal, trabajador, padre de 2 hijos, esposo amoroso e hijo de una familia disfuncional.

Abandone mi casa a los 15 años debido a problemas con mis padres, la última vez que mi padre intento golpearme detuve su puño e iba a regresar el golpe, al ver a mi pobre viejo cerrar los ojos por el golpe inminente, baje la mano y solo deje que me golpeara cubriendo yo mi cara con mis manos, al terminar el de golpear se dispuso a ir a trabajar, tome una maleta, un par de pantalones y algunas playeras, Salí a mi suerte, corrí tanto ese día como alma que lleva el mismísimo diablo sin voltear atrás, termine en el zócalo de mi ciudad algo cansado y un poco desorientado, pare a tomar un respiro mirando a ambos lados para ver si no me seguían, me senté en una banca a pensar en que es lo que seguía, que tenía que hacer, dure todo el día con temor a que mi padre me encontrara, caía la noche y no encontré donde dormir, no sabía donde debería de buscar refugio debido a que mi padre ya años atrás tenia amenazados a mis demás familiares, si cualquiera de ellos se atrevía a darme cobijo  se las tendrían que ver con él, y créanme cuando les digo en ese tiempo el viejo era de temer.

Vague unos días por las calles de mi ciudad no era capaz ni de presentarme a la preparatoria sin pensar que el viejo mi iría a buscar, dormí bajo el puente un tiempo y la verdad no es algo lindo ni cálido, muchos niños de la calle dormían ahí y  también muchos viciosos, algunos de los cuales se aprovechaban de los menores o los nuevos para abusar de ellos sexualmente mientras los agarraban dormidos, la primera locura vivida por mí, gritos desesperados y carcajadas al por mayor, el puente era cerrado así que ya se imaginaran lo resonante que era eso, la primera semana no dormí, trabajaba en el día cargando canastas y bolsas en un mercado local, en las noches llegaba y me trepaba a uno de los muros a tratar de dormir me amarraba con un lazo para no caer, pero un día vi a un niño y una niña de escasos 8 y 6 años, me susurraron desde abajo, ayúdanos  ya viene Domingo y esta vez quiere violar a mi hermanito, pude ver en sus ojos el miedo mas inmenso que jamás eh conocido, lance un extremo de mi soga y los subí, los arrope con una de mis playeras y los vi dormir tranquilamente, domingo era un adolecente de 17 años el cual su pecho estaba inflado debido a que inhalaba solventes, también era cargador en el mismo mercado solo que el lo era desde los 10 años, así que para esa edad tenía una fuerza increíble, los chicos pudieron dormir bien toda la semana y yo les proporcionaba parte de comida que conseguía, al finalizar la semana el tal Domingo me fue a buscar, al encontrarme bruscamente me recibió con un golpe en la nuca que me atonto y mientras recobraba el aliento, solo lo escuchaba balbucear, me levanto de un tirón de cabellos y me decía esta noche te voy a ir a buscar a ti y a tus nuevos juguetitos cabron y quiero que veas cómo van a gozar porque sigues tu, Salí corriendo del mercado mas no fue por miedo a Domingo, Salí a buscar a los chicos  después de media hora de búsqueda los encontré, al verlos limpiando parabrisas en su esquina de siempre corrí hacia ellos y los abrace como nunca había abrazado a nadie saben, yo tenia dos hermanos más o menos de sus edades y desde niño los crie como si fueran mis hijos, así que por un lado creo que sentía remordimiento por haber dejado a mis hermanos solos a manos de mi padre, y aunque de lejos los iba a ver de vez en cuando sabia que estaban bien, pues bien al ver a los pequeños me los lleve a un puente diferente les dije que no volvieran a trabajar ahí, esa semana pudimos descansar en paz, yo aun no lograba dormir, en cada puente tienen su propia pesadilla o su propio Domingo.









Capitulo 2: Las llamas de vida

Un día al llegar antes que los niños al puente vi entrar a domingo por el otro extremo, corrí hacia un auto y le saque algo de gasolina y conseguí algo de aceite quemado en una refaccionaria local, cabe un círculo alrededor de donde dormía y una línea en medio, llene los surcos con aceite quemado y gasolina, llegaron los niños tarde y recuerdo que fue la primera vez que les llame la atención los hice dormir en la mitad del circulo donde estaba pegada a la pared y les explique que si algo pasaba solo se quedaran en el centro de esa mitad y pasara lo que pasara no se movieran y que si Domingo venia y lograba cruzar corrieran como locos, pues bien eran las 12 pm, y sentía que nos vigilaban, después recordé que en una ocasión que tome un dinero que tenía guardado mi papa y el se dio cuenta después de una golpiza que me dio mi mama, mi papa me llevo a dar una vuelta a esa hora por las calles de mi ciudad para que yo pudiera ver lo crudo y lo cruel que es vivir en las calles, lo que me enseño mi viejo esa noche no era ni la decima parte comparado con lo que estaba viviendo, justo en eso estaba meditando cuando escuche un grito de 3 muchachos que decían ahora si se los cargo la chingada, rápidamente tome el encendedor que tenia guardado  me pase a la parte en que los chicos no estaban durmiendo y les dije no se muevan, mientras besaba sus frentes con algunas lagrimas en mi rostro, prendí fuego al círculo que como se imaginaran este prendió inmediatamente

Al encender la llama vi tres rostros con sus manos sostenían unas botellas plásticas de la cual inhalaban desmesuradamente, era Domingo y 2 jóvenes mas, domingo tenia una mirada perdida pero lasciva, algo que aterraría el corazón en un momento, no se escuchaba más que el ruido de las llamas arder y su inhalación desmesurada, vayan por los chicos grito Domingo, al intentar entrar uno de ellos avente un chorro de  gasolina el cual le quemo el pelo y esos dos salieron corriendo, sin darme cuenta justo en el momento que volteé, solo vi un puño venir hacia mí, mientras yacía tirado en el suelo vi a domingo a mis pies parado desamarrándose el mecate que llevaba como cinturón, mientras decía ahora si vas a saber lo que es bueno güerito, aterrado me levante tomando coraje le proporcione un puntapié en la entre pierna,  condolía le di con la frente en la cabeza y vi sangrar su rostros, pero no expreso grito de dolor alguno, ni siquiera lo movido no podía creerlo estaba atónito, podía ver como sangraba su nariz y se orinaba en si mismo, pero el seguía con su mirada de loco y me dijo así me gusta mas que se resistan pero ya te dije no seas impacienté ahorita te toca a ti, me dio un golpe en la quijada con el puño cerrado caí aturdido mientras el trataba de cruzar la otra línea de las llamas.
 Ven para acá chiquita te toca darme lo de siempre decía domingo, olvidando que podía quemarse el metió la mano para tratar de jalar a la niña, después con una risa algo malévola grito y ahorita voy a des quintar a tu hermanito, cuando escuche a la niña gritar tome, valor de quien sabe dónde y me lance sobre domingo, recuerdo que tiraba golpes sin cesar una y otra vez no veía donde golpeaba, domingo me empujo y al levantarse me arranco la playera, está bien tú te la has buscado serás el primero decía mientras se quitaba el pantalón roído que tenia dejaba ver su ropa interior bastante desgastada al mismo tiempo sacaba de una de las bolsas un picahielos, fue el miedo más intenso que jamás sentí  me puse helado y no podía moverme aun lo recuerdo y me paraliza , se abalanzo sobre mi forcejeamos un tiempo. Primero intento clavármelo en medio del pecho claramente podía sentir el dulce calor del metal con la sangre que aunque solo era el filo el que había penetrado mi carne yo sentía que estaba acabado, logre empujar un poco sus manos e intento clavarlo un poco más cerca del corazón, sentía mi sangre correr y los latidos de mi corazón, escuche que la niña grito no te des por vencido por favor si te hace algo a nosotros también, respire profundo y volví a empujar sus manos, comenzó a reír  hilarante su riza ya era nerviosa, su sudor era bastante hediondo y el olor de su aliento olía peor que las aguas negras que pasaban en el rio, se volvió abalanzar sobre mi esta vez 5 cm arriba del corazón cargaba todo su peso sobre el arma, sentía sus manos  temblar del esfuerzo o quizás eran las mías de nervios sentí un poco mas profundo el metal como si tocara un hueso, solté un grito de dolor  mientras en mi mente pedí perdón a dios por mis agravios y rogaba que si era mi hora de morir pudiera ayudar a esos pobre chicos,  acercó su boca a mi rostro su aliento me provocaba asco y me susurro al oído te va a cargar la chingada no te resistas mas después de muerto te voy a violar y a ellos también pero no te preocupes mientras estas agonizando los veras primero a ellos, el chico grito no papa tu puedes, papa pensé yo que tan poco les había dado y que cariño me estaban regresando.

A  lo lejos escuche varios gritos, déjalo animal lo vas a matar, ayuden al pobre chavo, ayuden a los chavitos hay que matar a ese animal, el niño desesperado intento cruzar el muro de fuego al sentir el calor de las lenguas de fuego retrocedió gritando, pude apoyar mis pies en el suelo y con la pelvis empujar a domingo hacia atrás, alguien de afuera rojo una botella de cristal rota y me grito defiéndete vive por ellos, tome el cristal y la mano de Domingo donde empuñaba el picahielos y golpe con el su mano una y otra vez hasta que soltó el picahielos, se levanto como un toro enfurecido dispuesto a embestir la niña arrojo una piedra al rostro de domingo la cual fue a estrellarse justo en su boca, la sangre le emanaba de los labios   , al voltear para escupir tome lo poco de gasolina que quedaba en el bote y se lo arroje a su ropa interior justo en la entre pierna, comenzó a arder y al darse cuenta que estaba en llamas corrió hacia el mar, comencé a llenar de tierra los surcos para apagar la flama  y corrí a abrazar a los chicos que mientras lloraban desesperado yo les decía tranquilos no volverá a suceder ya se fue tranquilos, el pequeño me tomo apretó bien fuerte y dijo gracias papi, desde ese día jamás  supimos de Domingo.





Capitulo 3: Nueva Vida


Al amanecer tome la decisión de llevar a esos chicos a una casa hogar para niños de la calle, creo que fue una de las mejores decisiones de mi vida, después camine todo el día sin rumbo y me tope con un maestro de la escuela le conté mi historia y me dejo quedarme en su casa a dormir mientras trabajaba y estudiaba, poco rato más tarde mi bisabuela me busco y al encontrarme me dio cobijo en su casa, en los estudios presentaba mejores calificaciones para enorgullecer a mi bisabuela incluso participe en olimpiadas del conocimiento tomando cuando menos uno de los 3 primeros lugares en ella, ingrese en las fuerzas armadas de la marina, salí de ellas por el fallecimiento de mi bisabuela un golpe muy fuerte para mi ya que siempre fue una Madre para mi, me fui a vivir a otro estado con un amigo donde termine mis estudios mientras trabajaba para pagarlos, mi vida parecía ir mejorando, a mis 20 años regrese a mi ciudad natal donde me encontré con la noticia que mis padres se habían separado y mi madre se fue a vivir a otra ciudad incluso, volví a ver a mis hermanos, mis hijos como les decía  yo pues era el mayor de ellos aunque el que me seguía se veía un poco descarrilado andaba en malos paso y había tomado el vicio del cigarro y el alcohol, busque a los pequeños del puente o los niños perdidos como les decía, desgraciadamente no los encontré pero según la encargada un familiar había ido por ellos a las pocas semanas de que los deje ahí y al parecer vivían mejor ahora.

Creo que después de vivir esa pesadilla llamada puente, todo estaba mejorando pues mejoro aun mas cuando conocí a mi esposa, era la chica más bella e inteligente que había conocido, Lizbeth que nombre tan hermoso, con solo oírla hablar calmaba mis peores pesadillas, la primera vez que dormí a su lado se me olvidaron todos esos malos ratos que pase en mi vida, vivimos muy felices peleamos codo con codo ante adversidades, malos ratos y malos momentos de inestabilidad económica, ella siempre optimista y con una gran visión pudo sacar todo esto adelante, yo también puse de mi parte, solo nos faltaba cumplir un sueño mas el ser padres, esa parte al inicio fue un golpe emocional muy fuerte pues al parecer no podíamos concebirlo, después de mucho tratamiento y varios intento lo logramos tuvimos una niña nació grande y fuerte fue la alegría de mi vida le pusimos el nombre hermoso de su madre, Lizbeth esa pequeña consentida, con solo escuchar sus risas sentía que todo lo que viví se desvanecía, nunca le falto nada y era muy bien portada llevaba excelentes calificaciones en la escuela todos los días nos sentábamos en la mesa a platicar me contaba todo, 2 años después mi mujer me dio otra bendición Reynaldo un niño fuerte con los mismos ojos de su madre en los cuales se veía una fuerza profunda dentro de ellos que no podía contener, todo marchaba perfecto incluso mi padre ya había luchado contra sus propios demonios y dejado atrás un poco de su brutalidad y podíamos convivir tranquilamente, mi hermano el descarriado fue a parar a la cárcel por un delito menor pero ya tenía saldada su deuda, mi padre y madre sufrieron mucho cada quien por su cuenta, mientras mi hermano el menor había cursado el camino de las armas y entro a la heroica escuela naval militar, teniendo las mejores calificaciones poco a poco fue ascendiendo hasta donde él deseaba llegar, por ser uno de los mejores alumnos siempre lo mandaban a los operativos mas riesgosos donde el siempre salía victorioso, mi familia y yo nos fuimos a un estado diferente donde  trabajábamos mi mujer y yo codo a codo para darles una buena educación y una excelente vida a nuestros hijos y ellos respondían con gran cariño y buen estudio.

Hasta el día de la llamada, fue el 18 de marzo del año 2050 mis padres después de tantos estirones decidieron darse una nueva oportunidad de vida, decidieron hablarles a sus hijos por teléfono para darnos la gran noticia de que la familia se reuniría de nuevo y que organizaban una comida para el siguiente fin de semana, los niños encantados nunca vieron físicamente a su abuela solo por medio de fotografías o monitores ustedes saben parte de la vida cibernética que nos a dejado olvidarnos de las presentaciones formales para pasar a la vista de algunos muros de redes sociales, al ver la respuesta de los niños confirme mi asistencia al igual tenia tiempo sin ver a mi madre ya que ni a mi boda pudo asistir y personalmente  no pude presentarla ante mi esposa, mi hermano el menor acepto gustoso debido que siempre tuvo un gran cariño para todos sus familiares, pidió  permiso en sus labores bélicas pero no sabíamos aun el secreto que traía consigo.


Capitulo 4: El infierno aceptado



Eran las 3:00 a. m. del viernes 18 de febrero, el joven en su camastro descansaba después de un largo día de entrenamiento vestía su ropa blanca de dormir y después de la 1:00 a. m. pudo conciliar el sueño hace casi una semana que hizo su examen para aceptar el infierno, descansaba tranquilamente y de pronto se escuchaba paso veloz militar en el pasillo, “despierte cadete”, una voz abrumadora lo despertaba, “has sido aceptado en el infierno hermano”, lo levantaban abruptamente del camastro, está un poco asustado pero por dentro se siente orgulloso de 79 aspirantes solo lo habían aceptado a él , al salir al pasillo sus demás hermanos de patria en silencio le daban sus bendiciones, ellos sabían que era probable que regresara muerto o deshonrado, pero todos esperaban superara la prueba, dos oficiales mayores le habían recomendado tomar el infierno como máximo curso para su carrera militar, mientras su familia no sabíamos nada, así es mi hermano tomaba el curso más difícil de su vida y había aceptado hacer el examen para ir al infierno con tal de enorgullecer mas a sus padres y ser un mejor hombre para él y para su patria, mientras se preparaba para el infierno sus hermanos de patria entonaban el himno a su escuela, sus botas e uniforme era lo único que tomaba para ese infierno, mientras lo subían a un helicóptero el muerto de miedo por dentro pero preparado para lo que venía solo mostraba una leve sonrisa a sus hermanos de patria, “no los defraudare” dijo mientras despegaba el helicóptero y todos en silencio se despedían de él.

Sobre volaba los límites de su país, y al verse fuera de esos límites algo de nostalgia invadió su corazón, pero el solo atino a soltar una carcajada antes que una lagrima no quería que sus hermanos de patria pensaran que no podía con esto o que era un cobarde, eran las 8:00 p. m. al llegar al infierno un selva con el clima más terrible de todo el mundo y el mayor numero de plagas, eh de ahí el nombre el infierno, su hermano de patria que lo acompaño hasta ahí le dijo, “arroja tu cuerda soldado hasta aquí te dejamos” mientras tomaba su hombro con firmeza para darle aliento, el solo asintió con la cabeza arrojo su cuerda y tomándola con fuerza dejo atrás todo paso de su vida para crear una nueva, en media selva, de pronto escucho una voz que decía “¡Mexicano esta es su última noche Mexicano disfrútala!” De entre la selva salió un soldado camuflado con la cara pintada de negro media escasos 1.65 metro, le arrojo un uniforme, le entrego un fusil y un casco con el numero 14 el número de su país, “para tener el titulo del infierno tendrás que ganártelo” dijo su entrenador con una sonrisa siniestra, tomo su rifle con fuerza “¡Si, señor enfrentare el reto con valor, honor y gloria señor!” Grito solo para defenderse. A lo lejos se escuchaba el ruido del pick up azul marino que daba tumbos en el terreno boscoso mientras se acercaba a él, “¡Ya llega por ti la carroza de la muerte Mexicano, ya lo veras, ya lo veras! “Al mismo tiempo más cerca se escuchaba un megáfono sobre la pick up del cual salen las notas musicales de una grabación en  órgano de la pequeña Serenata Nocturna, de Wolfang Amadeus Mozart: ¿relajamiento y concentración? Ninguno de los aspirantes que venían sobre el transporte atinaban a identificar al autor de aquellas notas, pero a él le recordaba el heladero que pasaba en su niñez por la calle de su casa.

“¡Suba!” grito aquel ser, respirando hondamente el joven de 21 años toma valor  y a paso firme avanza hacia el transporte, era la primera vez que el salía de su país, sube al transporte y solo mira a todos de reojo algunos tienen la cara de un tono blanquecino aunque la mayoría son de tez morena clara, los llevan hasta una pequeña cabaña dentro de  la selva “aquí acamparemos, todos son hombres muertos” Decía el instructor, todos bajaron sus cosas y buscaron su propio rincón en el suelo, “descansen por hoy” susurro el instructor mientras sonreía solo se notaban sus dientes blancos, todos se miraban sutilmente mientras intentaban conciliar el sueño, pero la adrenalina los mantenía despierto, dieron las 6:00 a. m. y él seguía con los ojos abiertos a lo lejos se escuchaba acercarse de nuevo la Serenata Nocturna, comenzó su curso que se basaba en dos etapas, la primera tiene una duración de 21 días de instrucción teórica y entrenamiento práctico en la que se mide el grado de espíritu militar y el nivel moral del aspirante, pero créanme amigos los instructores saben cómo aprovechar las debilidades de cada aspirante, así mismo utilizaban el cansancio físico como mental que llevaba cada uno, daba solo la primera semana del curso cuando vio como súbitamente sacaban a rastras al primero de los aspirantes, demencia decían, ha sufrido demencia, la pobre mente del uruguayo de 22 años no pudo más y colapso, el solo pensaba en no defraudar a su patria y mucho menos pensaría en regresar deshonrado a su cuartel, “sigues tu mexicano” decía el instructor mientras sacaba a rastra al uruguayo, cada semana hasta llegar el día 21 salía un aspirante, habían doblegado el espíritu de cada uno de alguno u otra manera, de de 9 aspirantes solo quedaban 6, ese ultimo día los dividieron en grupos de dos, un salvadoreño le toco de compañero ambos se miraron fijamente pero ninguno dijo nada solo se estrecharon la mano era como un pacto de hombres de esos que solo el poder de dios puede romper, “¡Le tengo unas sorpresas tan grandes como el universo, que yo les juro que se van a arrepentir!” grito el instructor.



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