LOS 7 CIRCULOS DE LA LOCURA
Por: L. R. C. S.
Capitulo 1:
Mi vida
25 de Marzo del año 2050, la alarma
sonaba a las 6:00 a. m. ese viernes, aun lo recuerdo como si fuera ayer, ese
día desactive el despertador , me metí al baño, baje al comedor donde mi
hermosa esposa me aguardaba con unos ricos huevos con jamón, una taza de café y
un rico licuado de plátano, recuerdo haber mirado a mi esposa a los ojos y
decirle claramente, te amo que rico es despertar a tu lado, ella me devolvió
una sonrisa y me dijo prepárate recuerda que esta tarde iremos a visitar a tus
padres, me quede algo pensativo hace mas de 12 años que no iba a mi tierra
natal , quién soy se preguntaran pues
bien era un tipo normal, trabajador, padre de 2 hijos, esposo amoroso e hijo de
una familia disfuncional.
Abandone mi casa a los 15 años debido
a problemas con mis padres, la última vez que mi padre intento golpearme detuve
su puño e iba a regresar el golpe, al ver a mi pobre viejo cerrar los ojos por
el golpe inminente, baje la mano y solo deje que me golpeara cubriendo yo mi
cara con mis manos, al terminar el de golpear se dispuso a ir a trabajar, tome
una maleta, un par de pantalones y algunas playeras, Salí a mi suerte, corrí
tanto ese día como alma que lleva el mismísimo diablo sin voltear atrás,
termine en el zócalo de mi ciudad algo cansado y un poco desorientado, pare a
tomar un respiro mirando a ambos lados para ver si no me seguían, me senté en
una banca a pensar en que es lo que seguía, que tenía que hacer, dure todo el
día con temor a que mi padre me encontrara, caía la noche y no encontré donde
dormir, no sabía donde debería de buscar refugio debido a que mi padre ya años
atrás tenia amenazados a mis demás familiares, si cualquiera de ellos se
atrevía a darme cobijo se las tendrían
que ver con él, y créanme cuando les digo en ese tiempo el viejo era de temer.
Vague unos días por las calles de mi
ciudad no era capaz ni de presentarme a la preparatoria sin pensar que el viejo
mi iría a buscar, dormí bajo el puente un tiempo y la verdad no es algo lindo
ni cálido, muchos niños de la calle dormían ahí y también muchos viciosos, algunos de los cuales
se aprovechaban de los menores o los nuevos para abusar de ellos sexualmente
mientras los agarraban dormidos, la primera locura vivida por mí, gritos
desesperados y carcajadas al por mayor, el puente era cerrado así que ya se
imaginaran lo resonante que era eso, la primera semana no dormí, trabajaba en
el día cargando canastas y bolsas en un mercado local, en las noches llegaba y
me trepaba a uno de los muros a tratar de dormir me amarraba con un lazo para
no caer, pero un día vi a un niño y una niña de escasos 8 y 6 años, me
susurraron desde abajo, ayúdanos ya viene
Domingo y esta vez quiere violar a mi hermanito, pude ver en sus ojos el miedo
mas inmenso que jamás eh conocido, lance un extremo de mi soga y los subí, los
arrope con una de mis playeras y los vi dormir tranquilamente, domingo era un
adolecente de 17 años el cual su pecho estaba inflado debido a que inhalaba
solventes, también era cargador en el mismo mercado solo que el lo era desde
los 10 años, así que para esa edad tenía una fuerza increíble, los chicos
pudieron dormir bien toda la semana y yo les proporcionaba parte de comida que
conseguía, al finalizar la semana el tal Domingo me fue a buscar, al
encontrarme bruscamente me recibió con un golpe en la nuca que me atonto y
mientras recobraba el aliento, solo lo escuchaba balbucear, me levanto de un
tirón de cabellos y me decía esta noche te voy a ir a buscar a ti y a tus
nuevos juguetitos cabron y quiero que veas cómo van a gozar porque sigues tu, Salí
corriendo del mercado mas no fue por miedo a Domingo, Salí a buscar a los
chicos después de media hora de búsqueda
los encontré, al verlos limpiando parabrisas en su esquina de siempre corrí
hacia ellos y los abrace como nunca había abrazado a nadie saben, yo tenia dos
hermanos más o menos de sus edades y desde niño los crie como si fueran mis
hijos, así que por un lado creo que sentía remordimiento por haber dejado a mis
hermanos solos a manos de mi padre, y aunque de lejos los iba a ver de vez en
cuando sabia que estaban bien, pues bien al ver a los pequeños me los lleve a
un puente diferente les dije que no volvieran a trabajar ahí, esa semana
pudimos descansar en paz, yo aun no lograba dormir, en cada puente tienen su
propia pesadilla o su propio Domingo.
Capitulo 2: Las
llamas de vida
Un día al llegar antes que los niños
al puente vi entrar a domingo por el otro extremo, corrí hacia un auto y le
saque algo de gasolina y conseguí algo de aceite quemado en una refaccionaria
local, cabe un círculo alrededor de donde dormía y una línea en medio, llene
los surcos con aceite quemado y gasolina, llegaron los niños tarde y recuerdo
que fue la primera vez que les llame la atención los hice dormir en la mitad
del circulo donde estaba pegada a la pared y les explique que si algo pasaba
solo se quedaran en el centro de esa mitad y pasara lo que pasara no se
movieran y que si Domingo venia y lograba cruzar corrieran como locos, pues
bien eran las 12 pm, y sentía que nos vigilaban, después recordé que en una
ocasión que tome un dinero que tenía guardado mi papa y el se dio cuenta
después de una golpiza que me dio mi mama, mi papa me llevo a dar una vuelta a
esa hora por las calles de mi ciudad para que yo pudiera ver lo crudo y lo
cruel que es vivir en las calles, lo que me enseño mi viejo esa noche no era ni
la decima parte comparado con lo que estaba viviendo, justo en eso estaba
meditando cuando escuche un grito de 3 muchachos que decían ahora si se los
cargo la chingada, rápidamente tome el encendedor que tenia guardado me pase a la parte en que los chicos no
estaban durmiendo y les dije no se muevan, mientras besaba sus frentes con
algunas lagrimas en mi rostro, prendí fuego al círculo que como se imaginaran
este prendió inmediatamente
Al encender la llama vi tres rostros
con sus manos sostenían unas botellas plásticas de la cual inhalaban desmesuradamente,
era Domingo y 2 jóvenes mas, domingo tenia una mirada perdida pero lasciva,
algo que aterraría el corazón en un momento, no se escuchaba más que el ruido
de las llamas arder y su inhalación desmesurada, vayan por los chicos grito
Domingo, al intentar entrar uno de ellos avente un chorro de gasolina el cual le quemo el pelo y esos dos
salieron corriendo, sin darme cuenta justo en el momento que volteé, solo vi un
puño venir hacia mí, mientras yacía tirado en el suelo vi a domingo a mis pies
parado desamarrándose el mecate que llevaba como cinturón, mientras decía ahora
si vas a saber lo que es bueno güerito, aterrado me levante tomando coraje le
proporcione un puntapié en la entre pierna,
condolía le di con la frente en la cabeza y vi sangrar su rostros, pero
no expreso grito de dolor alguno, ni siquiera lo movido no podía creerlo estaba
atónito, podía ver como sangraba su nariz y se orinaba en si mismo, pero el
seguía con su mirada de loco y me dijo así me gusta mas que se resistan pero ya
te dije no seas impacienté ahorita te toca a ti, me dio un golpe en la quijada
con el puño cerrado caí aturdido mientras el trataba de cruzar la otra línea de
las llamas.
Ven para acá chiquita te toca darme lo de
siempre decía domingo, olvidando que podía quemarse el metió la mano para
tratar de jalar a la niña, después con una risa algo malévola grito y ahorita
voy a des quintar a tu hermanito, cuando escuche a la niña gritar tome, valor
de quien sabe dónde y me lance sobre domingo, recuerdo que tiraba golpes sin
cesar una y otra vez no veía donde golpeaba, domingo me empujo y al levantarse
me arranco la playera, está bien tú te la has buscado serás el primero decía
mientras se quitaba el pantalón roído que tenia dejaba ver su ropa interior
bastante desgastada al mismo tiempo sacaba de una de las bolsas un picahielos,
fue el miedo más intenso que jamás sentí
me puse helado y no podía moverme aun lo recuerdo y me paraliza , se
abalanzo sobre mi forcejeamos un tiempo. Primero intento clavármelo en medio
del pecho claramente podía sentir el dulce calor del metal con la sangre que
aunque solo era el filo el que había penetrado mi carne yo sentía que estaba
acabado, logre empujar un poco sus manos e intento clavarlo un poco más cerca
del corazón, sentía mi sangre correr y los latidos de mi corazón, escuche que
la niña grito no te des por vencido por favor si te hace algo a nosotros
también, respire profundo y volví a empujar sus manos, comenzó a reír hilarante su riza ya era nerviosa, su sudor
era bastante hediondo y el olor de su aliento olía peor que las aguas negras
que pasaban en el rio, se volvió abalanzar sobre mi esta vez 5 cm arriba del
corazón cargaba todo su peso sobre el arma, sentía sus manos temblar del esfuerzo o quizás eran las mías
de nervios sentí un poco mas profundo el metal como si tocara un hueso, solté
un grito de dolor mientras en mi mente
pedí perdón a dios por mis agravios y rogaba que si era mi hora de morir
pudiera ayudar a esos pobre chicos,
acercó su boca a mi rostro su aliento me provocaba asco y me susurro al
oído te va a cargar la chingada no te resistas mas después de muerto te voy a
violar y a ellos también pero no te preocupes mientras estas agonizando los
veras primero a ellos, el chico grito no papa tu puedes, papa pensé yo que tan
poco les había dado y que cariño me estaban regresando.
A
lo lejos escuche varios gritos, déjalo animal lo vas a matar, ayuden al
pobre chavo, ayuden a los chavitos hay que matar a ese animal, el niño
desesperado intento cruzar el muro de fuego al sentir el calor de las lenguas
de fuego retrocedió gritando, pude apoyar mis pies en el suelo y con la pelvis
empujar a domingo hacia atrás, alguien de afuera rojo una botella de cristal
rota y me grito defiéndete vive por ellos, tome el cristal y la mano de Domingo
donde empuñaba el picahielos y golpe con el su mano una y otra vez hasta que soltó
el picahielos, se levanto como un toro enfurecido dispuesto a embestir la niña
arrojo una piedra al rostro de domingo la cual fue a estrellarse justo en su
boca, la sangre le emanaba de los labios , al
voltear para escupir tome lo poco de gasolina que quedaba en el bote y se lo
arroje a su ropa interior justo en la entre pierna, comenzó a arder y al darse
cuenta que estaba en llamas corrió hacia el mar, comencé a llenar de tierra los
surcos para apagar la flama y corrí a
abrazar a los chicos que mientras lloraban desesperado yo les decía tranquilos
no volverá a suceder ya se fue tranquilos, el pequeño me tomo apretó bien
fuerte y dijo gracias papi, desde ese día jamás
supimos de Domingo.
Capitulo 3: Nueva
Vida
Al amanecer tome la decisión de
llevar a esos chicos a una casa hogar para niños de la calle, creo que fue una
de las mejores decisiones de mi vida, después camine todo el día sin rumbo y me
tope con un maestro de la escuela le conté mi historia y me dejo quedarme en su
casa a dormir mientras trabajaba y estudiaba, poco rato más tarde mi bisabuela
me busco y al encontrarme me dio cobijo en su casa, en los estudios presentaba
mejores calificaciones para enorgullecer a mi bisabuela incluso participe en
olimpiadas del conocimiento tomando cuando menos uno de los 3 primeros lugares
en ella, ingrese en las fuerzas armadas de la marina, salí de ellas por el
fallecimiento de mi bisabuela un golpe muy fuerte para mi ya que siempre fue
una Madre para mi, me fui a vivir a otro estado con un amigo donde termine mis
estudios mientras trabajaba para pagarlos, mi vida parecía ir mejorando, a mis
20 años regrese a mi ciudad natal donde me encontré con la noticia que mis
padres se habían separado y mi madre se fue a vivir a otra ciudad incluso,
volví a ver a mis hermanos, mis hijos como les decía yo pues era el mayor de ellos aunque el que me
seguía se veía un poco descarrilado andaba en malos paso y había tomado el
vicio del cigarro y el alcohol, busque a los pequeños del puente o los niños
perdidos como les decía, desgraciadamente no los encontré pero según la
encargada un familiar había ido por ellos a las pocas semanas de que los deje
ahí y al parecer vivían mejor ahora.
Creo que después de vivir esa
pesadilla llamada puente, todo estaba mejorando pues mejoro aun mas cuando conocí
a mi esposa, era la chica más bella e inteligente que había conocido, Lizbeth
que nombre tan hermoso, con solo oírla hablar calmaba mis peores pesadillas, la
primera vez que dormí a su lado se me olvidaron todos esos malos ratos que pase
en mi vida, vivimos muy felices peleamos codo con codo ante adversidades, malos
ratos y malos momentos de inestabilidad económica, ella siempre optimista y con
una gran visión pudo sacar todo esto adelante, yo también puse de mi parte,
solo nos faltaba cumplir un sueño mas el ser padres, esa parte al inicio fue un
golpe emocional muy fuerte pues al parecer no podíamos concebirlo, después de
mucho tratamiento y varios intento lo logramos tuvimos una niña nació grande y
fuerte fue la alegría de mi vida le pusimos el nombre hermoso de su madre,
Lizbeth esa pequeña consentida, con solo escuchar sus risas sentía que todo lo
que viví se desvanecía, nunca le falto nada y era muy bien portada llevaba
excelentes calificaciones en la escuela todos los días nos sentábamos en la
mesa a platicar me contaba todo, 2 años después mi mujer me dio otra bendición
Reynaldo un niño fuerte con los mismos ojos de su madre en los cuales se veía una
fuerza profunda dentro de ellos que no podía contener, todo marchaba perfecto
incluso mi padre ya había luchado contra sus propios demonios y dejado atrás un
poco de su brutalidad y podíamos convivir tranquilamente, mi hermano el descarriado
fue a parar a la cárcel por un delito menor pero ya tenía saldada su deuda, mi
padre y madre sufrieron mucho cada quien por su cuenta, mientras mi hermano el
menor había cursado el camino de las armas y entro a la heroica escuela naval
militar, teniendo las mejores calificaciones poco a poco fue ascendiendo hasta
donde él deseaba llegar, por ser uno de los mejores alumnos siempre lo mandaban
a los operativos mas riesgosos donde el siempre salía victorioso, mi familia y
yo nos fuimos a un estado diferente donde
trabajábamos mi mujer y yo codo a codo para darles una buena educación y
una excelente vida a nuestros hijos y ellos respondían con gran cariño y buen estudio.
Hasta el día de la llamada, fue el 18
de marzo del año 2050 mis padres después de tantos estirones decidieron darse
una nueva oportunidad de vida, decidieron hablarles a sus hijos por teléfono para
darnos la gran noticia de que la familia se reuniría de nuevo y que organizaban
una comida para el siguiente fin de semana, los niños encantados nunca vieron físicamente
a su abuela solo por medio de fotografías o monitores ustedes saben parte de la
vida cibernética que nos a dejado olvidarnos de las presentaciones formales
para pasar a la vista de algunos muros de redes sociales, al ver la respuesta
de los niños confirme mi asistencia al igual tenia tiempo sin ver a mi madre ya
que ni a mi boda pudo asistir y personalmente
no pude presentarla ante mi esposa, mi hermano el menor acepto gustoso
debido que siempre tuvo un gran cariño para todos sus familiares, pidió permiso en sus labores bélicas pero no sabíamos
aun el secreto que traía consigo.
Capitulo 4: El infierno aceptado
Eran las 3:00 a. m. del
viernes 18 de febrero, el joven en su camastro descansaba después de un largo día
de entrenamiento vestía su ropa blanca de dormir y después de la 1:00 a. m.
pudo conciliar el sueño hace casi una semana que hizo su examen para aceptar el
infierno, descansaba tranquilamente y de pronto se escuchaba paso veloz militar
en el pasillo, “despierte cadete”, una voz abrumadora lo despertaba, “has sido
aceptado en el infierno hermano”, lo levantaban abruptamente del camastro, está
un poco asustado pero por dentro se siente orgulloso de 79 aspirantes solo lo habían
aceptado a él , al salir al pasillo sus demás hermanos de patria en silencio le
daban sus bendiciones, ellos sabían que era probable que regresara muerto o
deshonrado, pero todos esperaban superara la prueba, dos oficiales mayores le habían
recomendado tomar el infierno como máximo curso para su carrera militar,
mientras su familia no sabíamos nada, así es mi hermano tomaba el curso más difícil
de su vida y había aceptado hacer el examen para ir al infierno con tal de
enorgullecer mas a sus padres y ser un mejor hombre para él y para su patria, mientras
se preparaba para el infierno sus hermanos de patria entonaban el himno a su
escuela, sus botas e uniforme era lo único que tomaba para ese infierno,
mientras lo subían a un helicóptero el muerto de miedo por dentro pero
preparado para lo que venía solo mostraba una leve sonrisa a sus hermanos de
patria, “no los defraudare” dijo mientras despegaba el helicóptero y todos en
silencio se despedían de él.
Sobre volaba los límites de su
país, y al verse fuera de esos límites algo de nostalgia invadió su corazón,
pero el solo atino a soltar una carcajada antes que una lagrima no quería que
sus hermanos de patria pensaran que no podía con esto o que era un cobarde, eran
las 8:00 p. m. al llegar al infierno un selva con el clima más terrible de todo
el mundo y el mayor numero de plagas, eh de ahí el nombre el infierno, su
hermano de patria que lo acompaño hasta ahí le dijo, “arroja tu cuerda soldado
hasta aquí te dejamos” mientras tomaba su hombro con firmeza para darle aliento,
el solo asintió con la cabeza arrojo su cuerda y tomándola con fuerza dejo atrás
todo paso de su vida para crear una nueva, en media selva, de pronto escucho
una voz que decía “¡Mexicano esta es su última noche Mexicano disfrútala!” De
entre la selva salió un soldado camuflado con la cara pintada de negro media
escasos 1.65 metro, le arrojo un uniforme, le entrego un fusil y un casco con
el numero 14 el número de su país, “para tener el titulo del infierno tendrás
que ganártelo” dijo su entrenador con una sonrisa siniestra, tomo su rifle con
fuerza “¡Si, señor enfrentare el reto con valor, honor y gloria señor!” Grito solo
para defenderse. A lo lejos se escuchaba el ruido del pick up azul marino que
daba tumbos en el terreno boscoso mientras se acercaba a él, “¡Ya llega por ti
la carroza de la muerte Mexicano, ya lo veras, ya lo veras! “Al mismo tiempo más
cerca se escuchaba un megáfono sobre la pick up del cual salen las notas
musicales de una grabación en órgano de
la pequeña Serenata Nocturna, de Wolfang Amadeus Mozart: ¿relajamiento y
concentración? Ninguno de los aspirantes que venían sobre el transporte atinaban
a identificar al autor de aquellas notas, pero a él le recordaba el heladero
que pasaba en su niñez por la calle de su casa.
“¡Suba!” grito aquel ser,
respirando hondamente el joven de 21 años toma valor y a paso firme avanza hacia el transporte, era
la primera vez que el salía de su país, sube al transporte y solo mira a todos
de reojo algunos tienen la cara de un tono blanquecino aunque la mayoría son de
tez morena clara, los llevan hasta una pequeña cabaña dentro de la selva “aquí acamparemos, todos son hombres
muertos” Decía el instructor, todos bajaron sus cosas y buscaron su propio rincón
en el suelo, “descansen por hoy” susurro el instructor mientras sonreía solo se
notaban sus dientes blancos, todos se miraban sutilmente mientras intentaban
conciliar el sueño, pero la adrenalina los mantenía despierto, dieron las 6:00
a. m. y él seguía con los ojos abiertos a lo lejos se escuchaba acercarse de
nuevo la Serenata Nocturna, comenzó su curso que se basaba en dos etapas, la
primera tiene una duración de 21 días de instrucción teórica y entrenamiento
práctico en la que se mide el grado de espíritu militar y el nivel moral del
aspirante, pero créanme amigos los instructores saben cómo aprovechar las debilidades
de cada aspirante, así mismo utilizaban el cansancio físico como mental que
llevaba cada uno, daba solo la primera semana del curso cuando vio como súbitamente
sacaban a rastras al primero de los aspirantes, demencia decían, ha sufrido
demencia, la pobre mente del uruguayo de 22 años no pudo más y colapso, el solo
pensaba en no defraudar a su patria y mucho menos pensaría en regresar
deshonrado a su cuartel, “sigues tu mexicano” decía el instructor mientras
sacaba a rastra al uruguayo, cada semana hasta llegar el día 21 salía un
aspirante, habían doblegado el espíritu de cada uno de alguno u otra manera, de
de 9 aspirantes solo quedaban 6, ese ultimo día los dividieron en grupos de
dos, un salvadoreño le toco de compañero ambos se miraron fijamente pero
ninguno dijo nada solo se estrecharon la mano era como un pacto de hombres de
esos que solo el poder de dios puede romper, “¡Le tengo unas sorpresas tan
grandes como el universo, que yo les juro que se van a arrepentir!” grito el
instructor.
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